Mostrando entradas con la etiqueta marketing viral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta marketing viral. Mostrar todas las entradas

11 ago 2013

El verdadero poder de influencia de los “social media”

Por César Pérez Carballada









El marketing viral busca aprovechar la interacción entre personas para amplificar de forma exponencial la difusión de un mensaje, para así complementar (y quizás reducir) la inversión en medios masivos tradicionales.

La viralidad de un mensaje se puede medir de varias maneras pero la más básica y elemental busca calcular cuántas personas son influenciadas por estas comunicaciones. Para evaluar este efecto generalmente se mide cuántas personas han adoptado cierta creencia o comportamiento como resultado de un mensaje (“ recomendación”) de otra persona. Así, si la persona A está conectada a B y A recomienda usar un producto, decimos que A ha influenciado a B si observamos que B comienza a utilizar el mismo producto. Claro que esta metodología puede confundir correlación (A y B comenzaron a usar el producto con poco tiempo de diferencia) con causalidad (B consume el producto debido a que A lo hace).

Este problema surge porque generalmente se utilizan dos variables para medir el contagio y la influencia entre pares de nodos conectados en las redes sociales: mezcla selectiva (“assortative mixing”) y agrupación temporal (“temporal clustering”). La primera variable busca correlaciones en el comportamiento de nodos vinculados entre sí, mientras que la segunda busca la interdependencia temporal de comportamientos similares entre nodos vinculados.

A pesar de que existe evidencia científica de que estas dos variables pueden indicar la presencia de influencia entre pares, contagio social y dispersión viral, tales efectos también podrían ser explicados por la “homofilia”, es decir, a la tendencia de las personas a relacionarse con personas que se parecen a ellas en términos demográficos, adopción de tecnología y comportamiento.

Si los vínculos son más probables entre personas que se parecen, su comportamiento puede estar correlacionado por la inherente similitud de sus características más que como consecuencia de sus interacciones.

¿Qué porcentaje del comportamiento similar observado entre nodos de una red se debe a la influencia entre ellos y qué porcentaje es comportamiento espontáneo simplemente correlacionado por la similitud en sus perfiles?

HOMOFILIA Y MARKETING VIRAL

Para responder a esta pregunta, un grupo de académicos del MIT y NYU (100) llevaron a cabo un estudio examinando la difusión de un servicio móvil, analizando 27,4 millones de mensajes instantáneos de Yahoo.com y midiendo la adopción del servicio día a día durante 5 meses desde su lanzamiento.

La adopción del servicio mostró una difusión viral entre nodos en la red de mensajería instantánea. A continuación se puede ver la evolución en el tiempo de los usuarios del servicio de dos secciones de la red (en azul los nodos de los viejos usuarios, en verde los usuarios recientes y en gris los nodos de los no usuarios). Incluso se puede ver en el vídeo la difusión del servicio durante los primeros 5 meses en esta sección de la red.






Tal como era de esperar, los académicos encontraron un fuerte efecto de mezcla selectiva (“assortative mixing”) y agrupación temporal (“temporal clustering”), las variables típicamente utilizadas para identificar la presencia de viralidad en un producto.

En primer lugar, observaron que la probabilidad de adopción del servicio se incrementa notablemente con la cantidad de amigos -conexiones en la red- que ya han adoptado el servicio (ver a continuación). Es decir, una persona con 12 amigos que ya han adoptado el servicio tiene una probabilidad mucho mayor de adoptarlo ella misma que otra con solo 2 amigos que utilizan el servicio.


En segundo lugar, la adopción del servicio entre nodos vinculados también está concentrada en el tiempo: dos personas que están conectadas entre sí tienen una probabilidad entre 100% y 500% más alta de adoptar el servicio durante los primeros 2 días que entre personas seleccionadas al azar, aunque esa interdependencia temporal desaparece después del 2do día (ver a continuación).


Esta evidencia sugiere la influencia entre pares en la difusión del servicio online, con lo cual podríamos concluir que estamos en presencia una vez más del enorme poder de la viralidad. Sin embargo esta evidencia no es concluyente, ya que, como explicamos, la difusión del servicio podría estar simplemente correlacionado y no indicar causalidad, si la adopción es paralela y simplemente se da por la similitud entre las personas.

Si los amigos en esta red de mensajería instantánea son más parecidos entre sí en variables demográficas y de comportamiento, entonces podrían tener una mayor preferencia por el servicio y la propensión similar para ser “early adopters” (adoptadores tempranos) de tecnologías móviles podría hacer más probable que adoptaran el servicio de forma contemporánea aunque no se hayan influenciado entre sí.

Para aislar el efecto “homofilia” los académicos adaptaron un análisis estadístico utilizado previamente en análisis de redes (200) (300) llamado “matched sampling” (muestreo a juego) condicionando las conexiones con un vector de características observables.

Los académicos encontraron que si no se tiene en cuenta la homofilia, el nivel de influencia se sobrestima entre 300% para aquellos que tienen al menos 1 amigo que ya ha adoptado el servicio y 700% si tienen más de 4 amigos que ya han adoptado el servicio (ver a continuación, primero sin controlar por homofilia y después controlando por ese efecto).


En el mismo análisis también se puede ver cómo la sobreestimación del nivel de influencia es mayor al principio cuando el servicio acaba de ser lanzado: la diferencia entre las figuras blancas y negras en los dos gráficos anteriores es mayor durante Junio, cuando el servicio fue lanzado.

Esto ocurre porque los “early adopters”, es decir aquellas personas que son más susceptibles al proceso de difusión y adoptan un producto antes que otros, también son más parecidos entre sí y más diferentes vis-à-vis el resto de la población (lo que se puede apreciar al observar las colas que genera el lanzamiento de cada nueva versión del iPhone de Apple) con lo cual el efecto de la homofilia es aún mayor entre ellos, sobrestimando el nivel de influencia todavía más al comienzo del ciclo de vida del producto.

La homofilia también está detrás del efecto de la agrupación temporal, sobrestimando el nivel de influencia en un 200% en el primer día, un 100% en el segundo y así sucesivamente (ver la diferencia entre los puntos negros y blancos en el gráfico a continuación).



En síntesis la homofilia puede, en gran medida, explicar lo que a primera vista parece ser un proceso viral de contagio causado por la influencia entre pares. De hecho, al considerar la adopción acumulada más de la mitad del efecto se debe a la homofilia y solo el 49,8% restante se debe a la influencia viral (ver a continuación).



Estos resultados están en línea con otros estudios realizados por diversos académicos (400) (500) (600) y demuestran que, si bien el poder de la influencia y del marketing viral es muy alta, no lo es tanto como suponen la mayoría de los informes y análisis, ya que esos estudios no tienen en cuenta ni controlan por la homofilia entre personas.

CONSECUENCIAS DE LA HOMOFILIA DIGITAL EN EL MARKETING

Muchas empresas y ejecutivos de marketing están obsesionados con la idea de que si logran poner su mensaje o producto frente al selecto grupo de personas que están bien conectadas en los “social media” solo será cuestión de tiempo hasta que la viralidad difunda exponencialmente el mensaje.

Siguiendo esa idea invierten tiempo y dinero tratando de contactar a esos “líderes de opinión” que amansan millones de seguidores y tienen altos niveles de “influencia” en servicios como Klout y PeerIndex, sin darse cuenta que muchas veces están sobrestimando el poder de influencia de estas personas.


La cuenta de Ashton Kutcher en Twitter (@aplusk) tenía a mediados del 2013 más de 14,6 millones de seguidores con lo cual parece ser la clásica definición de un “influenciador” en las redes sociales, y es muy probable que muchas de las personas que leen este artículo lo sigan, sin embargo, ¿cuántas de esas personas han hecho algo porque Ashton Kutcher lo recomendó? El Profesor Sinan Aral generalmente hace la misma pregunta en sus conferencias y entre quienes siguen aquel perfil, nadie levanta la mano, según explica en un reciente artículo de la Harvard Business Review (700).

Determinar el verdadero nivel de influencia de una persona es un trabajo arduo aún para un científico utilizando sofisticadas herramientas de estadística. Responder de forma correcta esa cuestión puede incrementar las ventas y la rentabilidad pero responderla de forma incorrecta puede llevar a un plan de marketing que tenga como objetivo a personas que ya tenían una alta probabilidad de consumir el producto de todas maneras.

Esto tiene grandes implicaciones para la estrategia de marketing. Imaginemos que un director de marketing asume que el 90% de la correlación en la adopción de un producto en los “social media” se debe a la influencia entre usuarios, y así decide asignar una gran parte del presupuesto para el lanzamiento de un nuevo producto a estrategias de boca-a-boca o P2P, quizás ofreciendo una promoción de “familiares y amigos” que le permite a los usuarios compartir un código de descuento. Pero si el ejecutivo descubre que el 90% dela correlación se debe a la homofilia, la campaña P2P probablemente no funcionará y en su lugar debería segmentar el mercado en grupos demográficos discretos y dirigirse a aquellos segmentos de “early adopters” (sin importar quiénes son sus amigos o conexiones en las redes sociales) a través de anuncios y promociones tradicionales.

Todo esto no signfica que el boca-a-boca y la influencia en las redes sociales no funcione.Al contrario, es sumamente efectivo, lo que decimos aquí es que se debe tener cuidado de no sobrestimar este efecto, especialmente cuando se lanza un producto.

En el siguiente gráfico podemos ver el impacto de la influencia entre pares de consumidores , tanto el estimado al medir solo la correlación de comportamiento como al controlarlo por la homofilia.


Como podemos ver, el impacto real de la influencia social es mucho menor que la generalmente estimada, pero esta diferencia se va minimizando con el tiempo hasta casi anularse.

Esta realidad va a contramano de las inversiones típicas de marketing, ya que los ejectutivos tienden a priorizar los programas virales y de boca-a-boca cuando lanzan un producto, y después abandonan estas tácticas para enfocarse en medios más tradcionales, como publicidad y promociones, cuando en realidad deberían hacer al revés: inicialmente no deberían depender tanto del marketing viral, ya que su impacto está sobrestimado, pero deberían mantenerlo durante todo el ciclo de vida del producto, ya que el nivel de influencia del boca-a-boca no se reduce, sino que se mantiene y puede impactar tanto cerca del lanzamiento como varios meses después.


*****


Sabemos que el marketing viral es importante y el boca-a-boca impacta en las decisiones de los consumidores como nunca antes en la historia del marketing. Sin embargo, ese impacto puede estar sobrestimado entre un 300% y 700% según los métodos tradicionalmente utilizados para medir la “influencia” de las personas en los “social media” ya que la homofilia explica más del 50% del “contagio” observado en la adopción de servicios online.

Si Ud. va a lanzar un producto, debe identificar qué porcentaje del consumo en su categoría o industria se debe a la influencia real entre personas y qué porcentaje se debe simplemente a la similitud de ciertos consumidores entre sí, para así asignar el presupuesto de marketing de forma eficiente y efectiva.












                                     


Comparta aquí su opinión con los demás lectores de Marketísimo

___________________________________________________________


- Suscríbase al reader o reciba los artículos por correo
- Enviar este artículo por email

Autor: César Pérez Carballada
Artículo publicado en
http://www.marketisimo.com/

___________________________________________________________

Continuar leyendo el resto del artículo...


1 nov 2010

Cómo aumentar la viralidad de nuestros mensajes





Todo el mundo está de acuerdo en que hoy resulta clave tener en cuenta la interactividad social al momento de plantear un plan de marketing.

Antiguamente bastaba con gastar tres cuartas partes del presupuesto en publicidad (especialmente en TV), un quinto en actividades en el punto de venta y el resto en eventos varios. Hoy en día es esencial contar con los medios sociales donde los consumidores interactúan entre sí tanto como con las marcas.

En ese contexto muchas empresas se plantean cómo optimizar la comunicación social, es decir, cómo pueden amplificar al máximo los mensajes que siembran en los medios sociales, logrando que esos mensajes sean reenviados de un usurario a otro.

Si bien resulta imposible producir de manera premeditada un contenido 100% viral, es posible lograr niveles sub-virales que resultan igualmente muy atractivos por su poder para amplificar la fuente original.

Un estudio realizado por el instituto CMB (Chadwick Martin Bailey) en Septiembre de 2010 nos da varias pistas sobre cómo incrementar la viralidad de un mensaje. En la investigación se entrevistaron 1.504 personas para entender sus hábitos de Internet, especialmente al momento de compartir contenido.


Para comenzar, el estudio confirma que la gente consume una gran cantidad de contenido online: 67% de los usuarios entrevistados navega en Internet todos los días, 49% lee y escribe emails todos los días y 48% lee blogs o artículos online todos los días.

En segundo lugar, el estudio también confirma la gran predisposición de los usuarios a compartir contenido en Internet, ya que el 75% de los encuestados dice que es probable o muy probable que comparta con amigos, familia o compañeros del trabajo cualquier contenido que le parezca interesante y 49% de la gente comparte contenido online al menos una vez por semana.

Estas respuestas parecen explicar los 30 billones (1) de piezas de contenido (noticias, historias, post, blogs, notas, fotos, links, etc) que se comparten cada mes en Facebook.

Hasta aquí pocas noticias nuevas. Sin embargo al preguntar qué canales utiliza la gente usualmente para compartir contenido, el estudio comienza a mostrar algunos elementos llamativos.

Como podemos ver a continuación, el viejo y tradicional email es todavía –por lejos- el canal más utilizado para compartir contenido. El 86% de la gente utiliza al venerable email (62% dicen que es el canal que usan más frecuentemente), mientras que lo sigue Facebook con el 49% de los usuarios (27% dicen que es el canal más usado).


Este descubrimiento es de por sí llamativo, ya que hoy en día se habla tanto de las redes sociales, que se tiende a pensar que solo ellas contribuyen a generar viralidad, cuando en realidad el email es todavía el canal más utilizado para compartir contenido online.

Otro elemento interesante surge al analizar las respuestas a esa pregunta por edades. A continuación vemos cómo el email es el canal más frecuentemente utilizado por todos menos por los más jóvenes (18-24 años), quienes utilizan un poco más Facebook.


Esto implica que para aquellas empresas cuyos productos estén destinados al segmento más joven (18-24 años), Facebook resulta un canal primordial, para todo el resto, el email sigue reinando. Es más, aún para los más jóvenes el email sigue siendo sumamente importante, ya que el 70% lo utiliza para compartir contenido.

Con esto no queremos decir que las redes sociales no son importantes ya que si bien el email es el canal más elegido para compartir contenido, las redes sociales también son relevantes, y los menores de 35 años casi las usan tanto como al email. Para entender las diferencias de uso entre un canal y otro, al estudio cuantitativo de CMB le siguió una fase cualitativa, para precisar estos comportamientos. De esa fase se desprende que la simultaneidad de uso varía no solo según edades y sexos, sino también según el contexto y el tipo de contenido, tal como los mismos entrevistados explicaron:

- “Depende de qué estoy enviando. Si pienso que a sus amigos también le va a gustar, entonces lo envío a través de Facebook así ellos también lo pueden ver”, mujer 50-54 años

- “El email permite que quien lo recibe lo vea/lea a su discreción cuando quiere”, hombre 40-44 años

- "Si recibo la información en Facebook, uso Facebook para re-enviarlo, si lo recibo por email, uso email para enviarla”, mujer 45-49 años

- “Es fácil subir y compartir fotos en facebook, o subir música… es rápido”, mujer 25-29 años

La diferencia generacional también indica que los canales utilizados irán cambiando con el tiempo, cuando el email vaya declinando a medida que los más jóvenes cubran el mercado.

Esta información sobre la preponderancia del email es coherente con otros estudios que se han realizado previamente. Por ejemplo, un estudio llevado a cabo por Social Twist, la empresa que comercializa el widget Tell-a-friend, confirma que el email es el canal más utilizado para compartir contenido con el 55%, seguido de las redes sociales con el 24%.


Según las cifras de esta empresa, a pesar de que el email es el canal más utilizado, las redes sociales tienen una mayor proporción de “clicks”, con el 60% de todos los clicks que se hacen desde contenido previamente compartido, vs 31% de los emails.


De hecho, el contenido compartido en Facebook obtiene un promedio de 2,87 clicks y el compartido en Twitter obtiene, en promedio, unos sorprendentes 19,04 clicks. Esto significa que mucha más gente hace click en un contenido compartido a través de las redes sociales que a través del email.

Esto tiene su explicación en que el contenido compartido a través de las redes sociales raramente está completo, ya que generalmente se trata de un link o solo una parte del contenido, con lo cual es necesario hacer click e ir al sitio original para ver el contenido completo. Por otro lado, los emails generalmente ya tienen todo el contenido y no requieren hacer click para verlo. Por esa razón las redes sociales tienen más clicks que los emails (y Twitter, con el límite de 140 caracteres, tiene el récord).


Además, según dos estudios separados realizados por StrongMail y ShareThis, publicados por eMaketer, el contenido compartido a través de email obtiene mayores niveles de involucración y conversión. Específicamente, si el contenido es compartido por email, las personas que hacen click en él tienden a visitar más páginas (2,95 pageviews) que si el contenido es compartido en Facebook (2,76 pageviews) o en Twitter (1,66 pageviews). Aún más importante, si el contenido es compartido a través de email se consigue una mayor tasa de conversión (compras, subscripciones, etc.) con un 36,6%, mientras que Facebook solo consigue un 3,2% y Twitter un escaso 0,4%.


Regresando al estudio de CMB, otro elemento interesante resultan las razones que llevan a alguien a compartir un contenido en primer lugar. En el estudio emerge (ver a continuación) que es más importante si el contenido le resulta interesante o entretenido a la persona, que la intención de resultarle útil a quien se lo reenvía. El contenido en sí es más importante que la relación del usuario con el destinatario.


Hoy en día, más que nunca, resulta imprescindible entender a los consumidores para identificar qué consideran relevante e interesante, y así producir material acorde.

Esta predilección de lo interesante para sí mismo por encima de la utilidad generada al destinatario se refleja en todos los usuarios excepto en los segmentos de mayor edad. En el momento de decidir si compartir un contenido, los mayores de 55 años tienden a pensar más en si el contenido será útil para quien lo recibe, que si el contenido es interesante o entretenido para ellos.


El tipo de contenido también influencia la probabilidad de ser compartido. Los usuarios entrevistados han compartido en los últimos 3 meses fotos y vídeos familiares (62%), noticias sobre amigos o familiares (52%), vídeos divertidos (43%), artículos con noticias o blogs (36%) y descuentos (32%). Está claro que los elementos relacionados con la familia y los amigos representan el contenido más compartido, pero más de un tercio de las personas comparten blogs o artículos con noticias. A continuación podemos ver la probabilidad de que un material sea reenviado, según el tipo de contenido.


Finalmente, la fuente del contenido parece tener menos influencia que el contenido en sí. Al preguntarle a la gente si era más probable que compartiera contenido profesional o con una marca importante detrás, el 58% dijo que no le importaba (14% dijo que era más probable que compartiera contenido profesional o de una marca, 10% dijo que era menos probable que lo hiciera).

Los comentarios cualitativos de los entrevistados también sugieren que el contenido es más importante que la fuente:

- “Si la información es útil la compartiré, sin importar si es profesional o realizada por aficionados”, mujer 18-24 años

- “No me importa quién la produce o de dónde viene, me interesa solo el contenido”, hombre 25-29 años

- “Quién produce el contenido no es tan importante al decidir compartirlo como si es relevante a la persona a quién se lo reenviaré”, hombre 30-34 años.

Esto parece sugerir que la probabilidad de que un contenido sea reenviado no depende tanto de quién está detrás, sino de su interés intrínseco para el usuario, con lo cual no es necesario invertir demasiado esfuerzo en resaltar la fuente.

******

En definitiva, surgen varios puntos importantes que cualquier empresa que quiera ver su contenido compartido en Internet debe tener en cuenta:

(1) Los consumidores comparten toneladas de contenido, por eso se debe facilitar el proceso con herramientas y diseños apropiados para así amplificar los mensajes de la marca

(2) La estrategia de medios sociales es esencial pero no debe enfocarse solo en las redes sociales porque el email todavía es el canal más utilizado para compartir contenido

(3) El email también tiene mayor poder de involucración y conversión que las redes sociales al momento de compartir contenido

(4) Más que generar discusiones, promover ideales o ser gracioso, el contenido que produzca debe ser interesante, relevante y genuino para su audiencia específica

(5) Entender a los consumidores para saber qué quieren y qué encuentran “interesante” es hoy más importante que nunca

(6) No es necesario apoyar o endosar al material con una marca fuerte, si los consumidores lo encuentran interesante, lo compartirán de cualquier modo

Siga estos principios y logrará amplificar su marca online, incrementando la probabilidad de sus mensajes sean reenviados de un usurario a otro.

Fuentes: (1) Facebook statistics



Deje su opinión aquí

___________________________________________________


- Suscríbase al reader o reciba los artículos por correo
- Enviar este artículo por email

Autor: César Pérez Carballada
Artículo publicado en
http://www.marketisimo.com/

___________________________________________________

Continuar leyendo el resto del artículo...


27 jul 2010

Un vídeo (sub) viral cambia la historia de la publicidad




En un artículo reciente explicábamos que un vídeo viral es algo extremadamente raro y que es casi imposible producir uno de forma premeditada.

Allí se mostraba que quien prometa que sabe cómo producir un vídeo viral miente. Los vídeos virales existen, lo que no existe es una forma probada de producirlos; está demostrada la imposibilidad de producir de forma premeditada un vídeo que, después de ser enviado a un grupo reducido de personas, logre ser re-enviado a una tasa tan alta (R mayor a 1) que finalmente millones de personas lo vean para, sin coste incremental alguno, lograr ser realmente viral.


La razón de tal imposibilidad es que, aunque resulta fácil reconocer un vídeo viral una vez que se ha tenido éxito, es virtualmente imposible predecir su éxito antes de ser subido a Internet, y mucho menos es posible producir uno premeditadamente. Aún los autores de vídeos virales altamente exitosos son incapaces de replicar ese éxito en proyectos posteriores.

Sin embargo, existe una alternativa a los vídeos virales: en lugar de enviar el vídeo a una pequeña cantidad de personas con la esperanza de que se convierta en viral, una mejor idea es “sembrar” el vídeo en una cantidad grande de personas y agregar algún elemento que incite a re-enviarlo. Dichas campañas con una gran exposición inicial y un funcionamiento sub-viral (R menor a 1) carecen del “glamour” de una campaña viral pero tienen la gran ventaja de ser relativamente predecibles y simples de implementar. Todo lo que una empresa necesita es acceder a una cantidad alta de personas –algo que una empresa con presupuestos de publicidad no tiene dificultades en obtener- y una herramienta o razón que permita el reenvío P2P, para mejorar el alcance (“cobertura”) de la campaña un 10%, 100% o incluso más.


El primer elemento de los vídeos sub-virales –la gran exposición inicial- está bastante claro. Basta con acceder a un grupo suficientemente grande de la audiencia, utilizando TV, marketing directo o cualquier otro medio masivo para que muchas personas vean nuestro vídeo (cuanto mayor sea la exposición inicial, el vídeo menos dependerá de la tasa de re-envío).

El segundo elemento –la posibilidad o motivo de ser re-enviado- es un poco más complejo. Tradicionalmente se busca algún elemento en el contenido que logre cierta conexión emocional con la audiencia (ya sea humor, drama, efectos especiales, etc.) que justifique la motivación y el esfuerzo de ser compartido.

Cuando se combinan los dos elementos se logra un vídeo exitoso, que maximiza su cobertura con una difusión sub-viral atractiva.

Pero cuando se va más allá y además de contar con esos dos elementos, ambos se integran de manera tal que uno alimente al otro, entonces se logra cambiar la historia de la publicidad.

Es lo que ha hecho la marca de cuidado personal Old Spice fabricada por Procter & Gamble.

UNA CAMPAÑA CREATIVA Y MASIVA


Todo comenzó cuando la empresa produjo el siguiente anuncio, llamado `El hombre como el que tu hombre podría oler´ (“The man your man could smell like”) que fue emitido por primera vez durante el Super Bowl en Febrero de 2010.



(si no ve el vídeo, haga click aquí)

El protagonista del anuncio es el actor y ex jugador de futbol americano Isaiah Mustafa y el mensaje básico que da al público femenino es: “si su hombre no puede ser tan apuesto como yo, al menos puede oler como yo” mientras ilustra de forma totalmente bizarra los supuestos íconos sexys de las mujeres (por ej, un hombre con el torso desnudo montando a caballo) con cierto tono machista despreocupado.

Al emitir el anuncio durante el Super Bowl, la empresa logró que un gran número de personas estuvieran expuestas al mensaje original. Además, en seguida subieron el anuncio a sitios como Twitter y Facebook, donde el anuncio comenzó a ser comentado y re-enviado a otros usuarios.

El anuncio contó así con los dos elementos básicos que debe tener un anuncio para lograr una dispersión sub-viral suficientemente atractiva.


En primer lugar, al aparecer en el evento anual con mayor audiencia de la TV americana, logró una gran exposición inicial. De hecho el Super Bowl 2010 logró una audiencia promedio en EE.UU. de 106,5 millones de personas según Nielsen, logrando ser el Super Bowl más visto de la historia, superando a la final del año anterior que había logrado una audiencia promedio de 98,7 millones de personas. Es más, esta edición 2010 del Super Bowl se transformó en el programa de TV más visto de la historia americana, récord que había logrado mantener desde 1983 el final de la serie MASH. Está claro que tal exposición requirió una gran inversión (cada anuncio de 30 segundos en el Super Bowl cuesta unos 3 millones de dólares) pero sin entrar a valorar la eficiencia de tal exposición, el anuncio fue visto por mucha gente.

Además de la alta exposición inicial, el anuncio contó con el segundo elemento para lograr un nivel de reproducción sub-viral suficientemente atractivo ya que, apenas fue emitido durante la tanda comercial del Super Bowl, la empresa subió el vídeo a Internet con la posibilidad de ser comentado y compartido a través de Facebook y Twitter. Pero estas herramientas son solo una condición necesaria, no suficiente, para que el vídeo sea re-enviado entre usuarios. Para lograr esto último es necesario tener un contenido distintivo y el anuncio de Old Spice definitivamente tenía esa característica.


La agencia que lo creó es Wieden + Kennedy, famosa por crear anuncios como el “Write the future” para Nike que hizo furor en el último mundial de fútbol, así como el anuncio “Hard Times” para Coca-Cola, donde utilizan como protagonistas a Los Simpsons, que también vio la luz en el Super Bowl 2010 (ver ambos vídeos a continuación).





(si no ve los vídeos, haga click aquí)

Craig Allen y Eric Kallman, los creativos de la agencia Wieden+Kennedy que idearon el anuncio de Old Spice, explican: “el anuncio está orientado tanto a los hombres como a las mujeres, porque si bien los hombres son los que usan el producto, en muchos casos son las mujeres quienes deciden la marca de jabones y gel de baño en el hogar” por esa razón apelaron a una idea que atrajera tanto a hombres como a mujeres.

Está muy bien logrado el ritmo, que no decae en todo el anuncio, y mantiene a la audiencia bien arriba, todo el tiempo apoyado por ese monólogo estúpidamente gracioso. Más allá del tono bizarro, parte del atractivo del anuncio que nos hace mirarlo una y otra vez es su filmación, nos preguntamos ¿estará filmando todo en una sola toma?

En el siguiente vídeo se puede ver el “backstage” de una de las tomas en el set de filmación.



(si no ve el vídeo, haga click aquí)

En el vídeo podemos ver cómo el anuncio fue efectivamente filmado en una sola toma, desde el set del baño pasando por la grúa que lleva al actor hasta el caballo para terminar con una de las frases finales más extravagantes de todos los tiempos: “estoy en un caballo” (sin mencionar la increíble sucesión de: “look at your man, now back to me, now back to your man, now back to me” o algo así como ‘mira a tu hombre, ahora mírame a mí, mira a tu hombre, ahora vuelve a mirarme a mí’).


El anuncio ganó, entre otros premios, el valioso Grand Prix en el Festival Internacional de Publicidad de Cannes en 2010. El Presidente del jurado, Mark Tutssel, también Director Global Creativo de Leo Burnett, explica “(el anuncio) tomó una marca vieja, dormida y la despertó, de la noche a la mañana la introdujo en la cultura popular (…) es el film perfecto (…) y muestra cómo la creatividad puede prender fuego a un gigante dormido”.

El gran contenido del anuncio, sumado a la facilidad de ser compartido en Internet, constituyó el segundo elemento para lograr que el vídeo tuviera cierto éxito a nivel sub-viral. Pero los creativos de la agencia fueron un paso más allá, y descubrieron una forma nueva de incrementar la viralidad del vídeo y al hacerlo comenzaron a cambiar la historia de la publicidad.

LA NUEVA ERA DE LA PUBLICIDAD

En lugar de simplemente crear un anuncio, emitirlo durante el Super Bowl, subirlo a Internet y esperar a que fuera diseminado en las redes sociales, los autores tuvieron una idea genial: ¿por qué no seleccionar varios de los comentarios que el vídeo estaba teniendo en las redes sociales (YouTube, Facebook, blogs) y responder a cada uno usando al mismo actor del anuncio?

Es así que contrataron nuevamente a Isaiah Mustafa para que filmara vídeos cortos pero con guiones muy divertidos que seguían construyendo sobre el mensaje del anuncio original.


Durante 2 días la empresa llegó a producir 205 vídeos contestando a los comentarios de simples usuarios, aunque entre ellos, también había estratégicamente ubicadas algunas contestaciones a personajes famosos como Alyssa Milano, Demi Moore (con el alias Mrs Kutcher), Kevin Rose (el fundador de Digg), Guy Kawasaki, algunos blogs (como por ej. Gizmodo) e incluso otras empresas que dejaban comentarios desde sus perfiles en Facebook (por ej. Starbucks o Gillete). Incluso llegaron a responder solicitudes inusuales como la que hizo Johannes Beals, un desconocido productor con solo 218 seguidores en Twitter, quien le pidió al hombre de Old Spice que le hiciera una propuesta matrimonial a su prometida en su nombre (la cual generó una de las pedidas mas peculiares de la historia). Todas las respuestas se pueden ver en el canal de la marca en You Tube.

Como ejemplos, esta es la respuesta a Demi Moore y la propuesta de matrimonio (ambos en inglés).





(si no ve los vídeos, haga click aquí)

Para hacer la cosa más interesante, filmaron vídeos con la respuesta a la respuesta de otros vídeos, todo en tiempo real. Por ejemplo, Alyssa Milano comentó en su Twitter: “"GENIUS. Shirtless Old Spice guy replies on Twitter w/ hilarious personalized videos" algo así como “GENIAL. El tipo sin camiseta de Old Spice está respondiendo en Twitter con vídeos humorísticos personalizados”.

Los productores inmediatamente identificaron ese comentario y grabaron el siguiente vídeo para responderle:



(si no ve el vídeo, haga click aquí)

En pocos minutos, Alyssa Milano comentó en su Twitter: “My coffee went up my nose. @oldspice guy made a video reply to my tweet!!” algo así como “mi café se me subió por la nariz, el tipo de Old Spice hizo un vídeo para responder a mi tweet!!”

Una vez más, en cuestión de horas, los productores encontraron el comentario y filmaron otro vídeo respondiendo:



(si no ve el vídeo, haga click aquí)

Continuando con la conversación, Alyssa Milano comentó en su Twitter: “Are you flirting with me, @oldspice guy...” que en castellano es “Estás tonteando conmigo hombre Old Spice?”.

Enseguida los productores respondieron en la red con otro vídeo:



(si no ve el vídeo, haga click aquí)

En pocas horas, se podía leer en el Twitter de Alyssa Milano: "Ummm --- Are you sitting down??? Sit down. Ready? The @oldspice guy sent me roses!" algo así como “Estáis sentados? Sentaos. ¿Listos? El tipo de Old Spice me envió rosas!!!"

Todo para ver como en poco tiempo, en el sitio de Old Spice en YouTube había otro vídeo respondiendo a ese comentario:



(si no ve el vídeo, haga click aquí)

Esos vídeos solo fueron 4 de los 205 que filmaron respondiendo a diferentes personas en Internet. Como resultado, explotó la viralidad, logrando que el canal de Old Spice en YouTube tuviera más de 99 millones de visitas, así como 651.000 seguidores en Facebook y 86.000 en Twitter.

LAS CLAVES DEL ÉXITO


La combinación de un personaje "macho" y su interacción con el público generó una de las campañas más originales vistas en la red. "En cierto modo no hemos hecho nada mágico... Sólo le dimos vida a un personaje utilizando los canales sociales que todos usamos a diario (…) tomamos a un personaje conocido que le gustó a la gente y creamos contenido en episodios en tiempo real", aseguró a los medios Iain Tait, Director Creativo de Interactividad de Wieden, la persona al frente del proyecto.


Solo el vídeo del anuncio original recibió más de 15 millones de visitas y las respuestas a los comentarios lograron tener desde 50 mil a más de 1,8 millones de visitas cada una. Debemos recordar que fueron 205 vídeos diferentes, todos transmitiendo la imagen de la empresa en forma diferente y creativa, interactuando con los comentarios que los usurarios habían dejado en las redes sociales.

La magia de estos vídeos reside en que son una mezcla de cartas al director, salsa rosa, social media y vídeoconferencia. Están bien producidos y apelan al ego de las personas a las cuales responden (quienes expanden su alcance dentro de sus respectivas comunidades) pero también se sienten muy personalizados aún si no están dirigidos a uno. Esa es una de las claves del éxito de estos vídeos.

Iain Tait, de la agencia creadora de los vídeos, aporta otras claves cuando cuenta que la principal diferenciación con otras campañas similares es cuán cercanos trabajaron los equipos técnicos y los especialistas de medios sociales con el equipo creativo: “metimos a los expertos de los medios sociales en medio del proceso creativo (…) en el estudio teníamos a dos expertos en redes sociales junto con un técnico que construyó un sistema para extraer los comentarios de la red, identificar quién los había escrito, medir su grado de influencia, y así elegir los comentarios con mayor potencial para crear nuevo contenido, todo en tiempo real. Los expertos en redes sociales estaban junto a los redactores creativos trabajando de forma conjunta para elegir los comentarios con mayor potencial, había gente filmando y editando en paralelo, y finalmente los expertos en redes sociales pensaban cómo introducir nuevamente el contenido en la red, todo en tiempo real” y continúa “nunca vi a un grupo divirtiéndose tanto en una filmación como esta, eso es parte de por qué ha sido tan exitoso, es genuinamente infeccioso, se transmite a sí mismo en la red de manera masiva”.

¿Cómo controlar el contenido en ese contexto tan febril y alocado?

Simplemente no se controla. No todo, al menos. Iain Tait explica: “Procter & Gamble demostró gran valentía al permitir que escribiéramos material de marketing en tiempo real con muy poca o nada de supervisión (…) pero de todas maneras fuimos responsables, teníamos una serie de guías de la compañía y si un material se acercaba al límite, los contactábamos para tener su aprobación”.


La BBC en un artículo al respecto explica: “El éxito rotundo de la campaña de Old Spice con los usuarios de Twitter y Facebook se debe a su estilo original y nunca visto de responder a las preguntas de éstos en cortos videos con un humor casi machista pero que no se toma nada en serio".

Finalmente Iain Tait resume: “esto es algo completamente nuevo, estamos operando en tiempos de Internet pero con el nivel de calidad que conseguirías solo en un anuncio de TV, esa combinación es la que realmente logró captar la atención de tantas personas”.

En el último vídeo el hombre Old Spice se despedía diciendo “bueno amigos, como todas las grandes cosas, esto también tenía que terminar", recibiendo más de 3 millones de visitas.



(si no ve el vídeo, haga click aquí)

UN NUEVO MAÑANA

Estos vídeos han roto una nueva barrera del marketing interactivo y nos muestran cómo, de manera creativa, se puede lograr un nivel de viralidad bastante aceptable.

Pero aún más importante nos han mostrado una nueva dirección hacia dónde puede evolucionar la publicidad. La combinación de los valores de producción de la TV con los tiempos y la interactividad de los medios sociales, el tono despreocupado e informal del personaje totalmente alineado con el carácter de Internet, la despreocupación de la compañía y la libertad con que dejó producir todo el contenido, la retroalimentación del contenido en tiempo real en base a la reacción de la gente en la red, todos son elementos revolucionarios que prometen cambiar la publicidad tal como la conocemos.

En definitiva, la campaña de Old Spice logró el ideal al que todo anunciante debería aspirar: una exposición realmente masiva multiplicada en su cobertura por una gran creatividad en la red.


Para lograr tal resultado, P&G, la compañía detrás de Old Spice, recurrió a los dos elementos claves que tienen las campañas (sub) virales exitosas:

(1) Una gran exposición inicial (¡qué mayor audiencia que el Super Bowl más visto de la historia!)

(2) Un contenido creativo que incremente la (sub) viralidad hasta niveles atractivos (un gran anuncio seguido de 205 vídeos contestando a los comentarios de las redes sociales).

Está claro que una empresa como P&G tiene los recursos para poder encarar este tipo de campañas (tan solo en el 1er trimestre de 2010 la marca invirtió 11,4 millones de dólares en publicidad en EE.UU) pero los principios básicos pueden ser seguidos por cualquier compañía, adaptando el nivel de cobertura al presupuesto disponible.

La compañía ha emitido recientemente una segunda parte del anuncio, mostrando ‘todo lo que un hombre Old Spice puede hacer’, orientado nuevamente a hombres y mujeres.



(si no ve el vídeo, haga click aquí)

Esta secuela ya ha logrado más de 11 millones de visitas en YouTube, mientras tanto nos preguntamos ¿habrá sido este anuncio también filmado en una sola toma? Y aún más importante ¿se reflejará el éxito viral de estos vídeos en las ventas de la compañía?

¿Ud qué opina?



Deje su opinión aquí





Fuente: BBC, 20 de Julio de 2010; Nielsen, 8 de Febrero de 2010; Advertising Age, 26 de Junio de 2010; Campaign, 26 de Junio de 2010; Read Write Web, 14 de Julio de 2010


___________________________________________________


- Suscríbase al reader o reciba los artículos por correo
- Enviar este artículo por email


Autor: César Pérez Carballada
Artículo publicado en
http://www.marketisimo.com/

XGGJQ2TWEVBZ
___________________________________________________

Continuar leyendo el resto del artículo...


21 jun 2010

Los vídeos virales (casi) no existen




Hace varios años que cualquier plan de marketing incluye un apartado online.

Esa decisión es correcta, por cuanto los consumidores cada vez más se vuelcan a Internet para conocer sobre los productos ofrecidos por una compañía y la menor influencia de la TV se ve contrarrestada por la creciente influencia del medio online.

Entre todas las herramientas que una compañía puede utilizar en Internet (blogs, presencia en redes sociales, etc.) hay uno que muchas veces asoma como la panacea y la esperanza de un camino rápido al éxito: los vídeos virales.

Son innumerables las compañías que deciden producir vídeos con la esperanza de que se propaguen por la red en forma viral, confiriendo una popularidad absoluta a su producto de la noche a la mañana con un coste ínfimo.

Esa popularidad se debe a que los vídeos virales parecen la solución perfecta: elija un pequeño número de personas a quienes enviarle su idea, producto o mensaje, espere a que se convierta en “viral” y mire mientras se dispersa incesablemente por Internet hasta alcanzar a millones de personas, todo con un presupuesto mínimo. Es la definición moderna de una ‘comida gratis’ (“free lunch” en inglés).


La alta exposición pública que reciben los vídeos que logran ser realmente virales apoyan su popularidad. Vídeos como el “Star Wars kid”, los “flash mobs” (originalmente creados por Bill Wasik en 2003), el “afro ninja”, la “diet-coke y los mentos”, todos ellos lograron ser virales en Internet y atrajeron el interés de los medios masivos, multiplicando su popularidad y confiriendo a estos vídeos un halo de deseabilidad para cualquier empresa.

Siguiendo esa apetencia, son innumerables las agencias creativas o de diseño que dicen especializarse en vídeos virales y ofrecen sus servicios bajo la promesa, explícita o implícita, de producir vídeos que logreen la “viralidad” tan buscada.

¿Pero es eso verdad? ¿Pueden las agencias crear vídeos virales?

O haciendo más específica la pregunta, ¿puede alguien producir un vídeo viral?

La respuesta corta es que no. Quien prometa que sabe cómo producir un vídeo viral miente. Y por ende, las empresas no deberían confiar su presupuesto en estos “gurús” que prometen enviar un vídeo a un pequeño número de personas (“sembrar” el vídeo), esperando que sea distribuido en la red como un “virus”.

Por cada vídeo que logra ser transmitido viralmente, existen miles y miles que nunca lo logran. Más aún, es muy difícil, sino imposible, predecir qué vídeos serán virales, aún para experimentados “gurús” de videos virales.

Para que quede claro: los vídeos virales existen, lo que no existe es una forma probada de producirlos; por lo cual miente quien dice que sabe cómo producir un vídeo viral que logrará ser re-enviado por millones de personas.

Después de que un vídeo se ha transformado en viral es posible entender qué tenía de gracioso, intrigante o particularmente interesante para lograr ese efecto viral, pero eso es raramente evidente antes de “sembrar” el vídeo en Internet. Para dar solo un ejemplo, en un concurso de “contagio de medios” organizado por Eyebeam.org se reunió en una sala a expertos de temas virales y se les mostró una serie de 60 websites para que predijeran cuál lograría una mayor cantidad de páginas vistas como resultado de una expansión viral, y ni uno solo acertó.

Es fácil reconocer un vídeo viral una vez que se ha tenido éxito, pero es virtualmente imposible predecir su éxito antes de ser subido a Internet, y mucho menos es posible producir uno premeditadamente.

Aún los autores de vídeos virales altamente exitosos son incapaces de replicar ese éxito en proyectos subsecuentes.

Esa imposibilidad se ve palpablemente cuando se analizan los vídeos producidos con el objetivo de ser virales comparando aquellos que han sido exitosos y aquellos que no han logrado tal éxito viral: hay poca diferencia en los atributos de unos y otros imposibilitando que uno pueda extraer principios comunes a los vídeos exitosos que los diferencian de los no exitosos.

En conclusión, a pesar del gran atractivo que el marketing viral puede tener en teoría, la implementación práctica es sumamente complicada por su baja tasa de éxito. Una empresa debería diseñar y conducir cientos o incluso miles de campañas antes de lograr una que fuera exitosa y aún si la campaña fuera exitosa podría no estar propagando el mensaje deseado por la compañía.


Para entender por qué en la realidad es prácticamente imposible generar un vídeo viral es importante que primero definamos correctamente qué es un vídeo viral.

Un vídeo viral no es simplemente un vídeo que se sube a un sitio en Internet (por ej, You Tube), tampoco es un vídeo que se envía a un número de bloggers para que estos lo difundan en la red.

Un vídeo viral, además de tener presencia online y además de tener un cierto número de personas que lo re-envíen tiene que tener una característica específica: ser propagado a un ratio mayor que el de recepción, es decir, un vídeo viral logra que cada persona que recibe el vídeo, lo re-envía –en promedio- a más de una persona.

Esa es la diferencia más importante con el marketing tradicional.

MARKETING TRADICIONAL VS. MARKETING VIRAL

Según explica Duncan Watts (Profesor de Sociología de la Universidad de Columbia y actualmente a cargo del Laboratorio de I&D de Yahoo!) tradicionalmente el modelo de marketing masivo busca exponer un estímulo (por ej, un anuncio en la TV) a la mayor cantidad posible de personas para generar una reacción positiva a nivel cognitivo (qué piensa de nuestro producto), afectivo (qué siente de nuestro producto) o comportamental (qué hace con nuestro producto).


Ese modelo se puede resumir en la siguiente fórmula:

n=p*N

donde ‘n’ es el número esperado de reacciones, ‘p’ la probabilidad de que esa reacción ocurra y ‘N’ el número de contactos.

Para maximizar el número de reacciones, una empresa puede actuar sobre dos elementos: maximizar ‘p’ creando mensajes más persuasivos, enfocando más adecuadamente el mensaje, etc., o maximizar ‘N’ exponiendo el mensaje a la mayor cantidad posible de personas.

El modelo de marketing viral es completamente diferente. Aquí el supuesto es que uno comienza con una pequeña cantidad de individuos quienes los dispersarán al compartirlo con sus contactos.


En los modelos epidemiológicos, esa difusión se explica de la siguiente manera:

R=β*Z

donde ‘R’ es el ratio de reproducción, ‘β’ la probabilidad de que una persona transmita el estímulo a otra y ‘Z’ el número de personas a las cuales esa persona re-envía –en promedio- el estimulo.

En los modelos más complejos, la probabilidad β no es constante (varía según se va propagando el estímulo), e incluso tienen en cuenta variables como la memoria del individuo (es necesaria más de una exposición a un estímulo para que el individuo decida re-transmitirlo), pero aún en esos modelos se puede calcular el ratio ‘R’ de reproducción.

Ese ratio es el que define si un vídeo es viral o no. Un vídeo es viral cuando ‘R’ es mayor a 1 ya que cada persona que recibe el vídeo –en promedio- lo reenvía a más de una persona, la cual hace lo mismo y así sucesivamente (ver siguiente gráfico), logrando un crecimiento exponencial.


Si R es menor a 1, el vídeo es sub-viral ya que cualquier envío inicial invariablemente se reduce rápidamente antes de que una cantidad apreciable de gente reciba el mensaje (ver siguiente gráfico), ya que su caída es exponencial.


Finalmente, cuando R=1 se da el “límite epidemiológico” a partir del cual un vídeo se convierte en viral, en este nivel el vídeo aumenta su exposición, aunque en forma lineal (ver siguiente gráfico).


En las transmisiones de vídeos biológicos (de donde este proceso toma su nombre y cuya teoría explica el fenómeno), los científicos intentan reducir R para que sea menor a 1 y así contener la epidemia, pero el marketing viral, al contrario, busca maximizar ese ratio ya que solo cuando ese ratio alcanza el nivel de R = 1 se consigue el “tipping point” o la fase de transición a partir del cual un vídeo es realmente viral. Cabe aclarar que incluso los vídeos realmente virales que tienen R>1 crecen exponencialmente hasta cierto punto, a partir del cual tienen un crecimiento lineal (R=1) y luego su ratio de reproducción se reduce a R menor a 1, mostrando una curva acumulada en forma de “S”.

El problema es que, como hemos visto, lograr q ue un vídeo tenga R>1 es muy difícil y es prácticamente imposible de hacer en forma premeditada.

Las infecciones biológicas que tienen R>1 son relativamente pocas y son el resultado de millones de años de selección natural, las empresas, por el contrario, están tratando de diseñar tales campañas virales todos los días. Las probabilidades son que, entonces, aún talentosos creativos terminen diseñando campañas con R menor a 1, sin importar lo mucho que lo intenten.

LA ALTERNATIVA A LOS VÍDEOS VIRALES

Generalmente, los vídeos que tienen R menor a 1 son considerados un fracaso. Esto es así porque el origen de la analogía es biológico. En ese mundo, las epidemias casi siempre comienzan con una sola persona infectada, generalmente llamada “paciente cero”, con lo cual la transmisión de una epidemia viral, como por ej, el SARS, la gripe aviar o el HIV1 y HIV2, afectan a un gran número acumulado de personas solo si exceden el límite epidemiológico (R>1). Por aplicar esa analogía de los virus biológicos a las campañas de marketing virales se busca que R sea mayor a 1.

Pero hay un fallo en la analogía. A diferencia de las enfermedades biológicas, las empresas pueden usar medios masivos de publicidad para crear muchos “pacientes cero”, la consecuencia de esta observación es que a pesar de que una campaña tenga R menor a 1, si es “sembrada” en un número grande inicial de personas, el proceso tomará un tiempo hasta que se desvanezca, durante el cual un número respetable de personas adicionales estarán expuestas al mensaje.

La clave es mezclar una técnica de marketing tradicional –exponiendo el mensaje a un gran número inicial de personas- con el marketing viral –agregando la posibilidad de ser re-enviado o compartido.

El modelo matemático de difusión al combinar estos dos elementos pasa a ser: n = pN /(1-R)

Y el número final de personas expuestas al mensaje será: n = N/(1-R)

Con lo cual, si una campaña tiene un R=0,5, bastante por debajo del límite viral, la población final expuesta a la campaña será n = 2 N, o el doble de personas que han sido expuestas inicialmente. Por ejemplo, si la campaña se “siembra” inicialmente en 10.000 personas, estas se la pasarán a 5.000 personas quienes a su vez se lo transmitirán a 2.500, y así sucesivamente hasta desaparecer. Pero en ese proceso la campaña habrá impactado en un total de 20.000 personas, cuando la “siembra” original fue de solo 10.000.

En otras palabras, por la misma inversión, una campaña logra el doble de impacto. Incluso si el ratio de reproducción es bajo (por ej R=0,1) la campaña tendrá una exposición aumentada (en este caso un 10%), logrando aún así un aumento respetable para una campaña tradicional.


Esos ratios de propagación sub-virales no alcanzan el nivel de “viralidad” pero contribuyen a aumentar los contactos muy por encima del alcance directo que puede tener una empresa.

Otro punto importante es que a diferencia del puro marketing viral, esta fórmula de mezclar el marketing viral con una gran exposición inicial funciona en la realidad y puede ser desarrollado en forma premeditada.

LA REALIDAD DE LOS HECHOS

Un software “open-source” llamado Forward Track, desarrollado originalmente por Eyebeam para aumentar la funcionalidad típica de “compartir-con-un-amigo” (mostrando, por ej, el impacto de cada participante en un mapa) ha sido utilizado en numerosas campañas. A pesar de que originalmente se desarrolló para medir campañas verdaderamente virales, hasta hoy ninguna de ellas han logrado un "R>1", es decir, ninguna ha logrado ser viral.

Sin embargo, la herramienta facilita y aumenta la difusión de un mensaje, lo cual combinado con una difusión inicial a gran cantidad de personas permite que cualquiera pueda expandir el alcance de su campaña más allá de las personas a las cuales tiene acceso directo.

Este impacto se demuestra en campañas reales. En el 2004 StoptheNRA lanzó una campaña de control de armas llamada “Tom’s Petition”, utilizando el ForwardTrack para permitir el re-envío del mensaje. La campaña logró un R=0,583, sin alcanzar un nivel viral, pero igualmente ese nivel sub-viral le permitió más que duplicar los contactos iniciales.


Tras ese éxito, Procter & Gamble decidió probar esa herramienta en una campaña que promovía el detergente Tide Coldwater como una alternativa eficiente para ahorrar energía frente a los detergentes comunes. Como era de esperar, una campaña de un detergente registró un muy bajo ratio de reproducción: R=0,041 (1). Sin embargo, como la campaña fue iniciada con un gran número de exposiciones iniciales –más de 900.000- la campaña logró un alcance incremental de 40.000 personas por sobre los contactos directos, es decir, un incremento del 4,4% en el alcance sin coste adicional (algo nada despreciable en una campaña de gran consumo).


Un canal de cable en EE.UU. llamado Oxygen Network cuya programación está orientada a mujeres agregó una funcionalidad para compartir una campaña sobre el huracán Katrina. Esa campaña logró uno de los ratios de reproducción más altos nunca observados (R=0,769) ya que consiguió, aún sin ser auténticamente viral (ya que su R era menor a 1), multiplicar por 4 las exposiciones iniciales directas (con 7.064 contactos iniciales lograron 23.544 contactos adicionales).



El impacto de esos ejemplos se puede apreciar en los gráficos. En ellos se puede ver cómo, aún sin ser virales, cuánto más cerca está la campaña del ratio R=1, por más tiempo permanece la retransmisión del mensaje original y mayor es el incremento de contactos adicionales por sobre los iniciales, necesitando así un menor número de exposiciones iniciales. Pero más importante, también se puede ver cómo una gran exposición inicial (una gran “siembra”) reduce el riesgo de la campaña ya que no depende de un gran R para lograr incrementar las exposiciones.

En otra campaña en Internet realizada por JWT, la agencia produjo 7 anuncios diferentes incluyendo funcionalidades para reenviar el mensaje midiendo la cantidad total de exposiciones.


Los anuncios lograron un R entre 0,50 y 0,97, y como se puede ver en el gráfico, el promedio de R=0,862 le permitió a la agencia multiplicar por 7 las páginas vistas inicialmente (había pagado solo por 30.175 page views), logrando un total de 188.000 páginas vistas extras sin coste adicional.


Algunas compañías ya conocen esta realidad y “siembran” sus campañas de forma masiva. Aún cuando parece que se trata de campañas virales algunos anunciantes están en realidad produciendo campañas sub-virales con una siembra inicial muy grande que les garantiza un poder de difusión suficientemente alto. Por ejemplo, la campaña de Burger King “subservient chicken” fue largamente aclamada como un gran ejemplo de campaña viral, sin embargo la compañía no expuso el anuncio a un pequeño número de personas esperando que se convirtiera en viral, sino que pagó varios millones por una gran campaña masiva, logrando un gran número inicial de exposiciones. A pesar de que mucha gente se enteró de la campaña a través del boca a boca, muchos otros vieron los anuncios en TV, pero como quizás es una mejor historia, los periodistas solo se enfocaron en el aspecto “viral” de la campaña, olvidando mencionar la gran inversión en publicidad tradicional que construyó la “siembra” inicial de la campaña. De esta manera, la compañía redujo el riesgo: si la campaña nunca se convertía en viral (como en la gran mayoría de los casos) la gran exposición inicial sumada a la funcionalidad sub-viral lograría multiplicar el número total de exposiciones.

*****

Un vídeo viral es algo extremadamente raro y es casi imposible producir uno de forma premeditada. La otra opción, una campaña con una gran exposición inicial con un funcionamiento sub-viral, carece del “glamour” de una campaña viral, pero tiene la gran ventaja de ser relativamente predecible y simple de implementar. Todo lo que una empresa necesita es acceder a una cantidad alta de personas –algo que una empresa con presupuestos de publicidad no tiene dificultades en obtener- y una herramienta que permita el reenvío P2P, para mejorar el alcance de la campaña un 10%, 100% o incluso más.

No se deje engañar por supuestas campañas virales, mejor invierta sobre seguro “sembrando” un vídeo sub-viral en un gran número inicial de personas.



Fuente: (1) Duncan J. Watts, Jonah Peretti, and Michael Frumin, Viral Marketing for the Real World, 2007


Deje su opinión aquí

___________________________________________________


- Suscríbase al reader o reciba los artículos por correo
- Enviar este artículo por email


Autor: César Pérez Carballada
Artículo publicado en
http://www.marketisimo.com/

___________________________________________________

Continuar leyendo el resto del artículo...


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...